CAPITULO 1



Le habían dado esa cita a petición de uno de los colegas mutuos y, cuando el médico entregaba su columna dominical en la redacción del matutino albergando al jóven periodista.

--" Siéntese y póngase cómodo, mi querido Julián.No. Mejor,este...recuéstese en aquel sillón. Así estaremos mejor.¨

El joven se sacó la chaqueta, soltó su corbata de colores vibrantes y se ubicó muy cuidadosamente en el mueble que le habían indicado. Dejó pasar unos segundos. Carraspeó y comenzó.

--- "Tenía un poco más allá de los 40 años para cuando murió mi madre, en el Hospital Calvo Mackenna, de Antonio Varas, allá en Chile.  Fué una muerte simple, si se le puede llamar así a la antesala del final de una vida. Posiblemente sin mucho dolor, gracias al cuidado médico. La muerte fue rápida, según me dijieron más tarde. Pero, por supuesto, fué una tragedia de grandes proporciones para toda mi larga familia, que poco a poco iba desapareciendo con el venir de los años."

--- "Es lógico, si se quiere," dijo suavemente el psiquiatra. " La generación estaba terminando su existencia terrenal a vista y presencia de todos Uds, la generación siguiente. Pero ése no es el caso de hoy ¿Verdad?"

---" No, en realidad. El problema que me trajo a su oficina consiste en que, desde el momento en que ella murió, he venido desarrollando un sentido de culpabilidad que aumenta con el correr de los días. Fué algo que dije o algo que hice. No estoy seguro. Lo único que sé es que, con mi declaración, creo haber acelerado su deseperación que causó el final."

---" ¿Cual fué ésa declaración?"

---" Tendría que expicarle los sucesos previos."

---" Bien. Que así sea, entónces."

---" Soy un tipo relativamente inteligente como para creer que yo fuí el causante de su muerte. Cuando se me avisó, en Nueva York, que estaba en muy malas condiciones, que había tenido un derrame cerebral, o algo por el estilo, no fueron lo suficientemente claros sobre la gravedad del ataque. Sin embargo, y como era lo lógico, hice las diligencias del caso inmediatamente y, en cuestion de dos dias, yo ya estaba en Santiago."

--- ¿Y cual era la situación física exacta de su madre?"

---" Fue la primera pregunta que le hice a mi hermano mayor cuando viajabamos, en taxi hacia el hospital, esa mañana. No estaba seguro. Dijo que las cosas no eran muy claras pero que, aparentemente, las posibilidades de sobrevivir eran casi nulas."

---" ¿ Y cual fue su reacción a todo esto?"

---" Desesperación, por supuesto. Mis padres eran mis ídolos y siempre tuve un gran acercamiento a los dos."

---" Y como fue que decidio irse de Chile y dejarlos solos?"

---" No. Esa no fue la idea. No tuve muchas alternativas, le diré. Trabajaba para un periodico de izquierda. Es decir, un matutino especialmente creado y diseñado para la primera elección presidencial entre Salvador Allende y Jorge Alessandri Rodríguez. La verdad es que estabamos total y absolutamente comprometidos con Salvador. Nos reuníamos frecuentemente. Eramos, lo que consideramos un ángulo diferente de su campaña. Más aún, hasta llegamos a  crearle diversificaciones políticas para facilitarle el triunfo que no llegó, por lo menos. en esa oportunidad."

--- " He oído la historia, aquí en Nueva York. ¿Que pasó entónces?"

---" Cerraron el periódico. Conseguimos trabajo de poca importancia en otros medios pero, con una tremenda dificultad.

---" Y que sucedió despues?"

---" Todos los redactores del periódico clausurado, fuimos invitados a Venezuela por el Presidente Rómulo Betancourt, a quién conocimos cuando estuvo en Chile y en otros países. También conocimos a casi todos los políticos viviendo fuera de la dictadura de Marcos Perez Jiménez."

---" Bien, ahora me explico la razón."

---" Eso, me llevó a varias otras naciones y, una de ellas, fué los Estados Unidos, donde me quede para el resto de mi vida. No se como ni por que pero, las cosas fueron inmensamente buenas para mi."

---" Creo que estamos un poco fuera del tema. ¿No le parece? Volvamos al momento en que Ud. iba en camino al hospital en compañía de su hermano, en un taxi."

---" Pero,antes de hacerlo, tendría que narrarle algunos detalles que resultaron ser la base del problema."

---" Así es. Cuénteme."

---" Bueno, viviamos en una pequeña casa, en la ciudad de Viña del Mar mis padres y mis hermanos, por supuesto. Eramos niños. ¡No sé! Tendriamos unos 12 a 13 años el mayor y un año menos, los que seguiamos. Lo único que recuerdo es que la madre de mi padre, es decir mi abuela paterna, llegó enferma a nuestra casa, acompañada por una de las hermanas de mi padre quién, indudablemente, había dedicado su vida entera a cuidarla, despues de la muerte de mi abuelo."

---" Pero eso, parece ser una buena cosa para muchachos jóvenes con un gran sentido familiar. ¿Verdad?"

---" Posiblemente. La cuestión es que nunca habíamos tenido una experiencia tan íntima. En todo caso, debo decirle que mi abuela murió de la noche a la mañana y allí comenzó el conflicto."

---" ¿Como así?"

---" Mi padre tuvo lastima de su hermana y decidió mantenerla en casa. Dijo que sería buena compañía para mi madre y una gran ayuda para nuestro desarrollo."

---" Bueno, la idea se ve bien, por lo menos, hasta ahora."

---" Verdad. Pero había un pequeño problema. Mi madre nunca tuvo buenas relaciones con la hermana de mi padre y la aceptó, solamente, gracias al amor que le tenía a su marido."

---" Es comprensible pero me temo que ahora veo claro el panorama final, querido Julián."

---" Exactamente doctor. Las cosas se dificultaron día a día y empeoraron cuando mi padre falleció, también, de la noche a la mañana como consecuencia de un ataque al corazón. Ud. comprenderá que mi madre, una mujer de gran corazón, no quiso deshacerse de la cuñada antipática y, decidió dejarla en casa por unos pocos años a modo de prueba."

Hizo una pausa. Se levantó del sillón, caminó unos pasos y regresó para sentarse en una orilla , con la cabeza baja y las manos sujetandole el mentón.

---" ¿Quisiera dejar la sesión para otro día?"

---" De lo contrario. Quisera terminar de una vez por todas, para liberarme de mis suposiciones."

---" Bien. Continúe, entónces."

---" Con el ir de los días, comenzó a crearse un odio real entre las dos mujeres. La hermana de mi padre casi tomó las riendas de la casa porque mi madre, criada entre sirvientes y gente adinerada, sintió que era mejor que su cuñada se enfrentara a los problemas rutinarios. Pero nunca se le ocurrió pensar en que la cuñada se convertiría, a la larga, en la dueña de su casa. Así es que..."

Se detuvo un momento y pidió un vaso de agua. Bebió con ganas y continuó su relato.

---" Durante una de mis visitas a Chile, ahora desde Los Angeles, California, lleve a un joven médico chileno que mi esposa y yo conocimos en un restaurante local. Las examinó a las dos y, un par de días más tarde, poco antes de regresar, este médico habló con todos y nos dijo que, la solución del problema entre nuestra madre y nuestra tía, era que la cuñada debía irse de la casa"

---" Me figuro que,...a esta altura de su relato,  ambas mujeres debieron ser muy ancianas¿Verdad?"

---" Verdad. Si. Y es por eso que fue difícil decidirse. Sin embargo, conseguimos que la tía se fuera a una residencia, en Ñuñoa, la que pagaba con su retiro y con la ayuda económica de mi hermana menor. La tía en cuestión, tuvo especial cariño por ella, la ayudó en todo lo que necesitaba y, por su parte,  la chica regresó el esfuerzo con la misma moneda."

---" Bueno, las cosas mejoraron enormemente para su madre.¿ No es así?"

---" Hasta cierto punto.

---" Vamos, entónces, al momento final."

---" Bien. Mi hermano mayor y yo llegamos al Calvo Mackenna. Deben haber sido eso de las 10 de la mañana. Subimos al piso en que estaban los enfermos graves, los moribundos los desauciados. Nos recibió una enfermera. Al saludarme, dijo que mi madre estaba esperandome desde el primer día. Me presentó al médico de cabecera. ---" Estamos en la espera final," me dijo casi en silencio. ---" El derrame es total. Las posibilidadesson casi cero. Lo siento," agregó con un gran pesar aparente.

Obviamente que el recuerdo de los sucesos estaban haciendo un efecto sentimental en el jóven . Se detuvo unos segundos. El médico le pasó su pañuelo, con el que Julián secó alguna de sus lágrimas.

---" Sigamos mañana, querido Julián. Refresquese por unos segundos y tranquilice su mente para que pueda enfrentarse al resto. Es una buena idea" pero le interumpió el paciente.

---" Ya queda el final, doctor. El asunto es que, entramos a la pieza en la que tenían a mi madre. Una sala inmensa, toda de blanco. En el centro, contra la muralla, estaba la cama. A la cabecera, se encontraba mi hermana menor acariciándole su cabellera blanca. Le dijo que estaba "más calentita que ayer"

---" No recuerde detalles dolorosos. Vamos directamente al..."

Julian parecía no escucharle. Estaba obsesionado en terminar con su problema y continuó narrando el momento íntimo de su dolor.

---" Mi madre estaba recostada de espalda. Tenía sus ojos cerrados por unas gazas blancas y húmedas. La enfermera me dijo que sus ojos estaban secos y que las gazas le ayudaban a sentirse más cómoda."

Se hizo un  silencio casi absoluto en la sala del psiquiatra. Ambos estaban totalmente posesionados del relato. Pasaron algunos segundo.

---" Mi madre debió haber sentido mi presencia porque se movió cansadamente por unas fracciones de segundos. Mi hermana me miró y repitió las declaraciones previas de la enfermera. Ella, me esperaba desde el primer día de ,llegar al hospital. "

La anciana se tranquilizó.

Todos dejaron el cuarto, como para ofrecerle una intimidad a la moribunda y al hijo predilecto que llegaba desde tan lejos, para el adios final. Julián habló por unos segundos, le contó de sus ocho hijos, de la segunda esposa que la madre bien conocía. Habló de cosas buenas.

La mujer de cabellos albos, parecía tranquila, como si estuviese resignada a lo que vendría más tarde.  Entró la enfermera.

---" Es tiempo de dejarla ir, señor. No la cansemos más."

Julián le acarició la frente y, después de unos segundos, le dijo adios, no sin antes agregar suavemente.

---" Te veré mañana otra vez. Ahora, me llevan a visitara Tía Patricia"

La anciana moribunda pareció incómoda por un segundo. Se movió con inmensa dificultad. De sus ojos vendados brotó un líquido transparente. Quizás, su última lágrima.


CAPITULO 2

En la Segunda Comisaria de Santiago las cosa habian estado relativamente tranquil;as ese lunes de aquel caluroso verano. Un par de casos importantes, quizas, fueron los que mantuvieron ocupados a los detectives de la unidad encargada de mantener el orden en los sectores del barrio alto capitalino.

Asi las cosas y por fortuna para el Comisario Joaquin Carlos Amunategui la falta de trabajo le permitio llegar un poco tarde a la oficina de General Mackenna.

--- "Ahi viene Mi Comisario" fue el anuncio de rigor que acostumbraba a hacer el personal de guardia del viejo cuartel donde se hospadaba la Direccion General de Investigaciones de esos anos cincuenta y tanto.

El oficial saludo carinosamente al detective en la peurta de ingreso al viejo edificio, como siempre le pregunto por su familia y se dirigio sin prisa hasta la pequena oficina que en el primer patio interno, en el sector izquierdo del primer piso, a unos pasos de la escalera que llevaba a la sudireccion del organismo,   ocupaba la pequena comisaria encargada del sector del Santiago Alto.

Alli, como lo era desde la fundacion de la capital chilena, vivian los adinerados de la sociedad, los profesionales y todos aquellos que de una manera u otras estaban considerados la flor y nata del pais. Un segmento tranquilo, siempre limpio y de gran futuro capitalino.

---" Buenos dias Echeverria. Espero que todo ande bien. Consigame la lista de esta manana, por favor"

--- "Como no, Mi Comisario. Esta en su escritorio desde temprano. No se preocupe que todo anda bien porque desde hace tiempo que no estabamos tan tranquilo..."

---" Raro, verdad?" fue la acotacion del oficial que entro tranquilamente a su pequeno cuarto para leer la lista matutina y disponer de algunas diligencias del dia.

Unos cuantos segundo habian pasado cuando sono el telefono principal de la comisaria.

---" Mi Comisario, el Prefecto Vergara esta en la linea y quiere hablar con usted...que le digo?

CONTINUARA
Click here to add your text.
NOTA
Oprima esta cinta para subir en cualquier momento
Confesion Final.
Portada notisur-usa.com
Lista
ENTRE A "CONFESION"
Resumen.
Lo que se inicio como una confesion terapeutica,
hoy esta esta en manos del Comisario Amunategui y su ayudante, el Inspector Valderrama
Original del periodista
chileno
Joaquin Vergara Urrutia
Conozca al autor
Cuentele a un amigo. Gracias
Mi atado de Cuentos.
Historias chilenas.